Encontrar
Salir del despacho y entrar a la vida real de la comunidad. Conocer el lugar, el oficio, la familia y el contexto detrás de cada rostro.

Europa tiene miles de historias dominicanas. Empezamos por mirar cien a los ojos. Para escuchar quiénes somos, reconocer lo que hemos construido y conectarnos como comunidad.
Queremos saber quiénes somos. Quién abrió un negocio después de empezar de cero. Quién convirtió un oficio en una vida. Quién llegó por trabajo, por amor, por necesidad o por un sueño. Quién sigue cocinando República Dominicana a miles de kilómetros de casa.
100 Rostros nace para convertir una relación institucional en algo más humano: una conversación permanente con la diáspora. Del documento a la persona. Del trámite al vínculo. De vivir cerca, a sentirnos comunidad.
Cien personas. Cien recorridos. Cien conversaciones. No para encerrar a la comunidad en una cifra, sino para abrir una puerta hacia miles de historias que todavía no conocemos.




100 Rostros funciona porque cada encuentro produce algo más que contenido: produce conocimiento, vínculo y capacidad de conectar personas entre sí.
Salir del despacho y entrar a la vida real de la comunidad. Conocer el lugar, el oficio, la familia y el contexto detrás de cada rostro.
Preguntar qué ha costado llegar, qué se ha logrado construir, qué se necesita y qué espera la diáspora de quienes la representan.
Transformar historias aisladas en una red: emprendedores, trabajadores, estudiantes, familias y organizaciones capaces de encontrarse y ayudarse.
No queremos cien perfiles iguales. Queremos cien maneras distintas de ser dominicano lejos de casa: el oficio, la empresa, el sabor, el sacrificio, la segunda generación y la vida cotidiana.

Comida, conversación y memoria: la cultura también se conserva detrás de un mostrador.

Cuando el trabajo cotidiano termina convirtiéndose en punto de encuentro.

Cada negocio cuenta una parte de la historia migratoria dominicana.

La conversación es el inicio de toda política de cercanía.

Historias de esfuerzo sin necesidad de convertirlas en discursos.
Las respuestas empiezan a dibujar algo que ninguna estadística puede mostrar por sí sola: qué preocupa, qué emociona, qué hace falta, qué se ha aprendido y qué puede aportar nuestra comunidad.


Liguria es el kilómetro cero, no la frontera. El verdadero potencial de 100 Rostros es convertirse en una cartografía humana de la diáspora: historias que se pueden encontrar, oficios que pueden conectarse, experiencias que pueden orientarnos y una comunidad que empieza a verse a sí misma.
Si eres dominicano y estás construyendo tu vida en Europa, queremos conocerte. Y si conoces a alguien cuya historia merece ser escuchada, ayúdanos a encontrarla.

Este formulario es el primer punto de contacto. La historia completa empieza después: escuchándonos con tiempo, contexto y respeto.