Retrato de Adolfo Pineda integrado con un mosaico de rostros de trabajadores dominicanos
Una iniciativa de Adolfo Pineda · Liguria, Italia

100
ROSTROS

Europa tiene miles de historias dominicanas. Empezamos por mirar cien a los ojos. Para escuchar quiénes somos, reconocer lo que hemos construido y conectarnos como comunidad.

Desliza para conocerlos
La gran idea

No queremos saber solamente cuántos somos.

Queremos saber quiénes somos. Quién abrió un negocio después de empezar de cero. Quién convirtió un oficio en una vida. Quién llegó por trabajo, por amor, por necesidad o por un sueño. Quién sigue cocinando República Dominicana a miles de kilómetros de casa.

100 Rostros nace para convertir una relación institucional en algo más humano: una conversación permanente con la diáspora. Del documento a la persona. Del trámite al vínculo. De vivir cerca, a sentirnos comunidad.

La comunidad tiene rostro
Adolfo Pineda junto a dos trabajadoras dominicanas
No buscamos celebridades

Buscamos dominicanos con una historia que contar.

100

Un número suficientemente pequeño para empezar. Suficientemente grande para vernos.

Cien personas. Cien recorridos. Cien conversaciones. No para encerrar a la comunidad en una cifra, sino para abrir una puerta hacia miles de historias que todavía no conocemos.

La primera meta es simbólica: encontrar cien historias desde Liguria. Luego ampliar el mapa. Italia. Europa. Donde haya un dominicano, hay una historia que puede conectarnos.
Kilómetro cero

Todo empieza en Liguria.

Antes de hablar de Europa, hay que empezar caminando una calle. Entrando a un negocio. Escuchando una historia sin prisa. 100 Rostros nace desde la cercanía: allí donde la diáspora trabaja, emprende, cocina, corta cabello, cuida, crea y construye una segunda casa.
Trabajadora sirve comida en un negocio
Sabor · memoria
Barbero dominicano trabaja mientras conversa con Adolfo Pineda
Oficio · talento
Adolfo Pineda junto a una mujer dominicana
Cercanía
Conversación en un restaurante dominicano
Escuchar
No es una galería de fotos

Es una manera distinta de representar.

100 Rostros funciona porque cada encuentro produce algo más que contenido: produce conocimiento, vínculo y capacidad de conectar personas entre sí.

01

Encontrar

Salir del despacho y entrar a la vida real de la comunidad. Conocer el lugar, el oficio, la familia y el contexto detrás de cada rostro.

02

Escuchar

Preguntar qué ha costado llegar, qué se ha logrado construir, qué se necesita y qué espera la diáspora de quienes la representan.

03

Conectar

Transformar historias aisladas en una red: emprendedores, trabajadores, estudiantes, familias y organizaciones capaces de encontrarse y ayudarse.

Los rostros

La diáspora no tiene una sola forma.

No queremos cien perfiles iguales. Queremos cien maneras distintas de ser dominicano lejos de casa: el oficio, la empresa, el sabor, el sacrificio, la segunda generación y la vida cotidiana.

Dos mujeres dominicanas detrás de un mostrador

Un pedacito de casa, servido todos los días.

Comida, conversación y memoria: la cultura también se conserva detrás de un mostrador.

Adolfo Pineda junto a un barbero dominicano

La silla también puede ser raíz.

Cuando el trabajo cotidiano termina convirtiéndose en punto de encuentro.

Adolfo Pineda conversa con una mujer dominicana en un negocio

Construir lejos también es pertenecer.

Cada negocio cuenta una parte de la historia migratoria dominicana.

Adolfo Pineda conversa con una trabajadora dominicana

Primero escuchar. Después representar.

La conversación es el inicio de toda política de cercanía.

Barbero corta el cabello mientras conversa con Adolfo Pineda

Trabajo que se convierte en legado.

Historias de esfuerzo sin necesidad de convertirlas en discursos.

Una misma dignidad. Ninguna jerarquía.En 100 Rostros, cada historia ocupa el mismo espacio porque toda historia cuenta.
100
Rostros · conversaciones

Escuchar cien historias también significa hacer cien preguntas.

Las respuestas empiezan a dibujar algo que ninguna estadística puede mostrar por sí sola: qué preocupa, qué emociona, qué hace falta, qué se ha aprendido y qué puede aportar nuestra comunidad.

¿Qué fue lo más difícil al llegar? ¿Qué has logrado construir? ¿Qué extrañas de RD? ¿Qué significa ser dominicano aquí? ¿Qué necesita nuestra comunidad? ¿Qué puedes aportar a otros?
Adolfo Pineda junto a dos mujeres dominicanas
Adolfo Pineda junto a un dominicano
La visión

De 100 rostros a miles.

Liguria es el kilómetro cero, no la frontera. El verdadero potencial de 100 Rostros es convertirse en una cartografía humana de la diáspora: historias que se pueden encontrar, oficios que pueden conectarse, experiencias que pueden orientarnos y una comunidad que empieza a verse a sí misma.

100Liguria · inicio
1KItalia · expansión
∞Europa · comunidad
Tu historia también cuenta

No tienes que ser famoso. Solo tienes que tener una historia.

Si eres dominicano y estás construyendo tu vida en Europa, queremos conocerte. Y si conoces a alguien cuya historia merece ser escuchada, ayúdanos a encontrarla.

Dos mujeres dominicanas sonríen en su lugar de trabajo
Empieza aquí

Cuéntanos quién eres.

Este formulario es el primer punto de contacto. La historia completa empieza después: escuchándonos con tiempo, contexto y respeto.

Gracias. Tu historia ya está con el equipo de 100 Rostros; te escribiremos al contacto que dejaste.